A los más grandes de la historia les gusta (o gustaba) ir en bicicleta

La bicicleta es el mejor transporte para prácticamente todo el mundo, no es de extrañar que los grandes personajes de nuestra historia la vieran como algo más que un simple método de transporte.

Si te preocupa caerte de la bicicleta, nunca te subirás”, Lance Armstrong –ciclista profesional-.

Un consejo que nos puede ayudar en muchos momentos de nuestra vida y, además, resulta muy ilustrativo: quien nos lo da se ha pasado media vida encima de una bicicleta superando retos y casi todos nos hemos arriesgado en algún momento de nuestras vidas a montarnos en una bicicleta.

Siempre que ante la duda nos asalte el miedo lo mejor es recordar el día que nos lanzamos calle abajo sobre dos ruedas.

Aquellos que quieren controlar sus propias vidas e ir más allá de una existencia como meros clientes y consumidores, esa gente monta en bicicleta”, Wolfgang Sachs –investigador, escritor y profesor de medioambiente, desarrollo y globalización-.

Si alguien que dedica su carrera y su vida a teorizar un desarrollo más sostenible lo dice, será que es verdad que la bicicleta nos transforma y nos hace más libres del sistema consumista en el que vivimos.

Sólo aquel que pedalea diariamente hasta el trabajo puede sentir esta sensación de bienestar con el entorno y con uno mismo, sensación que se acentúa cuando te das cuenta de lo que ahorras en gasolina y gimnasio.

Albert Einstein montado en su bicicleta. Santa Barbara, 1933

Albert Einstein montado en su bicicleta.
Santa Barbara, 1933

Yendo en bicicleta es como mejor se conocen los contornos de un país, pues uno suda ascendiendo a los montes y se desliza en las bajadas”, Ernest Hemingway –periodista, escritor y viajero-.

Los contornos y cada uno de los rincones de las ciudades del país. Desde BornBike lo confirmamos cada día con nuestro trabajo, con la bicicleta vivirás una experiencia imposible de apreciar con otro tipo de transporte.

Y para mantener el listón bien alto aquí os dejamos una última frase célebre que creemos no necesita explicación:

La vida es como montar en bicicleta. Para mantener el equilibrio hay que seguir pedaleando”, Albert Einstein –el científico más reconocido del siglo XX-.

Cuatro bicicletas de cine para motivarnos antes de salir a pedalear

Fotografía de Andreas Winter

Fotografía de Andreas Winter

La bicicleta ha sido en muchas ocasiones protagonista en la gran pantalla y podemos encontrar películas para todos los gustos que, si estamos un poco cansados para coger la bici, nos devolverán las ganas de salir a pasear de nuevo.

Para los más clásicos, El Ladrón de Bicicletas

Ambientada en la terrible crisis que sufrió Italia después de la II Guerra Mundial, los protagonistas, un cartelero y su hijo, nos muestran esta realidad mientras intentan recuperar la bicicleta que fue robada durante el trabajo. Porque si hoy en día ir al trabajo en bici puede resultar un gusto, para el protagonista es indispensable.

Un poco de humor absurdo con Pee-wee’s Big Adventure

También relacionada con el robo de una bicicleta y las aventuras que este hecho desencadena. Pee-wee, el estrambótico protagonista, superará numerosos retos para recuperar su joya más preciada y de paso, si somos fans de este tipo de cómicos, nos hará reír un rato.

Para los que rompen convencionalismos, Wadjda, La bicicleta Verde

La primera película dirigida por una mujer en Arabia Saudita, protagonizada por una niña con un convencimiento claro: con una bicicleta podría llegar antes al colegio y ganar las carreras a su amigo Abudllah. Hasta aquí nos puede parecer de lo más normal, pero en la realidad de Wadjda este tipo de libertades no están permitidas para las mujeres y los convencionalismos que ella se cuestiona son las leyes que rigen el país.

Y para los que les van más las persecuciones, Sin Frenos

¿Quién necesita un vehículo motorizado para moverse a toda velocidad por la gran ciudad? Cumple con todos los requisitos de una película de acción: persecuciones, intentos de asesinato, escapadas inimaginables, trama amorosa, falta de diálogo… Simplemente, que la mayoría de la historia se desarrolla encima de una bicicleta.

¿Ya tienes claro cuál es la bicicleta con la que más te identificas?