Algunos consejos para seguir pedaleando en Barcelona contra el frío

November 2nd, 2018

Esta última semana, en Barcelona y Catalunya, las temperaturas han bajado de sopetón y con este descenso también han llegado las lluvias. Pero este no debe ser un motivo para dejar de pedalear en la ciudad.

Fotografía de Mabel Amber

En Barcelona, como ciudad mediterránea, gozamos de unas temperaturas excepcionales que nos permiten pedalear sin problemas y si no, preguntar a nuestros vecinos del norte de Europa, dónde ni la nieve los para.

Por ese motivo, no debemos dejar de pedalear en los días de más baja temperatura, ya que, además, el movimiento y el deporte que hacemos montados en bicicleta nos devolverá el calorcito que tanto añoramos. Es por esto, que nuestro primer consejo es que te vistas con diferentes capas, como si fueras una cebolla, porque a medida que vayas ganando calor tu cuerpo irá pidiendo que te deshagas de algunas de estas capas.

Segundo consejo, prepárate para que la lluvia no te pille de improvisto. Ropa impermeable (incluidos los pantalones) y calzado también adecuado.

Tercer consejo, algo que debes tener siempre en cuenta, llueva, nieve o haga un sol espléndido: ten tu bicicleta a punto. Cadena limpia y engrasada, ruedas infladas (pueden estar un poco bajas de presión cuando llueve para conseguir una mayor adherencia, pero no demasiado o sufrirás un pinchazo), luces delanteras y traseras. Además, es interesante usar un parafango, ya que si llueve llegaremos mucho más decentes al trabajo.

Si seguimos estos consejos y vamos con cuidado, ¡incluso disfrutaremos de los días de lluvia y frío!

Consejos para soportar mejor el frío cuando vamos en bicicleta por la ciudad

14 de noviembre de 2017

Esta semana de frío en Barcelona nos ha llevado a recordar algunos consejos para seguir pedaleando también en invierno.

Fotografía de Ben Kerckx

Ya hace una semana que en Barcelona se ha notado una bajada significativa en las temperaturas, aunque el clima de esta ciudad suele mantenerse dentro de unos límites más que confortables.

De todas maneras, si queremos seguir pedaleando también en invierno es importante centrarnos sobre todo en la ropa para evitar resfriados innecesarios. Aunque haciendo ejercicio rápidamente entramos en calor, para evitar cambios drásticos nos irá muy bien utilizar alguna prenda cercana al cuerpo que sea de algodón o de algún material que transpire y sea cómodo. Por encima, para evitar el viento y, si es necesario, el agua, os aconsejamos que utilicéis algún abrigo de nylon. Si llevamos varias capas y una mochila, podemos ir adaptando nuestra vestimenta al calor corporal durante nuestro recorrido.

Otra parte del cuerpo muy importante que debemos tener en cuenta son las manos. Unos guantes nos irán perfectos para evitar que la piel de nuestras manos acabe cortada por el frío. También es importante mantener la temperatura de los pies, así que mejor si utilizas unos calcetines cómodos y calientes.

La cabeza, si utilizas casco, que es lo más recomendable, no sufrirás por ella.

Aunque sea invierno, recuerda que sigue siendo importante beber agua e hidratarse bien.

Y, por último, pero no menos importante, recuerda siempre las luces delanteras y traseras. En Barcelona son obligatorias y más en invierno que anochece más temprano y son esenciales para tu seguridad.

Que no te pare nada ¡Sigue pedaleando!

¿La mejor manera para superar esta ola de frío? Pedaleando tu bici por Barcelona

17 de enero de 2017

Desde la semana pasada los servicios de meteorología llevan anunciando la gran ola de frío que estamos viviendo estos días. No te asustes y coge tu bicicleta, en pocos minutos notarás el calorcito en el cuerpo.

Fotografía de Clem Onojeghuo

El frío suele ser la mejor excusa para amodorrarse bajo las mantas del sofá, pero este lujo no se puede llevar a cabo los días laborales, así que nos tenemos que apañar para reactivar el cuerpo y ganar calor.

El deporte es la clave para conseguir esto. Si por las mañanas, en lugar de andar hasta el metro y espachurrarnos entre la gente o ir hasta el garaje para montarnos en el coche helado (o, peor aún, coger la moto para sufrir una congelación lenta mientras le damos impotentes al gas), si en lugar de todo esto cogemos la bicicleta, seguro que empezamos el día mejor.

La bicicleta nos da vida. Arrancaremos algo fríos (aunque en la misma puerta de casa), pero en pocas pedaleadas necesitaremos desabrocharnos el abrigo. Poco a poco, disfrutaremos del airecito que tanto molesta a los demás y para cuando lleguemos al trabajo estaremos frescos y despejados, con nuestros músculos y articulaciones activos y fuertes para aguantar lo que nos venga.