En bicicleta sólo se pedalea hacia delante

12 de noviembre de 2018

El número de ciclistas urbanos en Barcelona ha tenido un crecimiento exponencial gracias a la ampliación del carril bici de Barcelona en estos últimos años. La seguridad que proporcionan estas vías se traduce en muchísimas más personas que disfrutan de las ventajas de moverse con este vehículo tan sostenible.

Fotografía de Joan Cabotti

Cualquier persona que haya montado en bici alguna vez en su vida se habrá dado cuenta que mover los pedales en círculos hacia atrás no sirve de nada. La bicicleta está pensada para avanzar hacia adelante y si hay que retroceder tendrá que ser de cara, con plena consciencia de lo que estamos haciendo y hacia dónde deberíamos habernos dirigido.

Y ¿por qué nos resulta tan interesante hoy esta reflexión? Porque en nuestros 10 años de experiencia pedaleando por las calles de Barcelona nos sentimos abrumados (en el buen sentido de la palabra) de lo mucho de se ha ampliado los quilómetros de carril bici en Barcelona y, sobre todo, de cómo los ciclistas urbanos se han lanzado para aprovechar hasta el último metro marcado.

La bicicleta no deja de avanzar en Barcelona y lo hace de forma consciente y segura, convirtiendo la ciudad en un espacio cada vez más limpio, tranquilo y sostenible.

Para l@s que siguen pedaleado bajo la lluvia en Barcelona

9 de octubre de 2018

El otoño se presenta lluvioso en la ciudad, pero para l@s que nos encanta ir en bicicleta, esto es un reto sin importancia, porque, al final, la lluvia limpia y purifica la ciudad. ¿Qué más podemos pedir aquell@s a l@s que nos gusta respirar aire limpio?

Photo by ORNELLA BINNI on Unsplash

Querid@s ciclistas de Barcelona,

El post de hoy es para daros las gracias por seguir pedaleando en estos días de lluvia en Barcelona. Por entender la importancia de este fenómeno meteorológico en la ciudad. Por mantener la calma y la paciencia con el resto de conductores/as. Y por mostraros atent@s a la seguridad, que estos días es de máxima importancia.

La lluvia en Barcelona no es el pan de cada día, por eso, en los días laborables, cuando el tránsito en la ciudad es muy elevado, esta puede ser un estorbo por eso debemos mantener el pensamiento de que el agua de la lluvia limpia y purifica el ambiente porque arrastra las partículas nocivas. Y para l@s que respiramos diariamente el aire de la ciudad esto es clave.

Además, si contamos con el equipo adecuando (nada del otro mundo) y bien alerta, la lluvia no será un impedimento para dejar de pedalear.

Ropa impermeable, un calzado que aguante bien la lluvia y todos los elementos que te hagan más visible, sobre todo para los vehículos a motor: reflectantes en la ropa, las luces de adelante y a atrás de la bici.  Un guardabarros en la parte trasera de la bici también nos ahorrara llegar con la espalda llena de suciedad.

Pon tu bicicleta a punto, afloja un poco la presión de las ruedas para mejorar la adhesión a la calzada (no te pases, o correrás el peligro de un pinchazo) y comprueba que los dibujos están bien marcados. También es importante mantener la cadena limpia y lubricada. Y, sobre todo, (con lluvia o sin lluvia) comprueba que tus frenos responden rápido.

Los días de lluvia son los claves para demostrar nuestras habilidades con la bicicleta. Hablamos de reforzar tu concentración en la carretera. Frenar antes de una curva y tomarla lentamente; dejar una distancia de seguridad con los demás vehículos; evitar los charcos, las señalizaciones pintadas en la carretera y las marcas multicolor que aparecen en la calzada (son aceite de los coches).

Con estos consejitos, lo único que nos queda repetir de nuevo es: gracias por seguir pedaleando.